01/03/2010, Viaje al Kailasa
Me llega el libro de Raimon Panikkar y Milena Carrara al despacho de la universidad. Lleva por título: Pelegrinatge al Kailasa i al centre d’un mateix (Pòrtic). Pulcramente editado, forma parte de la colección que dirige Àlex Rovira. Me lo llevo a Bilbao, adonde voy a hablar al Fórum Deusto sobre la Inteligencia Espiritual, invitado por Javier Elzo. El viaje me pasa volando. Nunca mejor dicho. De hecho, ni tan siquiera me doy cuenta del vuelo. He quedado absorto en la lectura y me he sentido transportado al mismo corazón del Tíbet.
Es un libro escrito a dos manos, una mirada retrospectiva, llena de lucidez sobre la vida, sus inconvenientes, y su belleza. Recoge la experiencia de un largo peregrinaje al corazón del Tíbet, hasta la montaña sagrada del Kailasa. Panikkar nos narra dimensiones de su pasado poco conocidas. Nos da a conocer aspectos de su vida que muchos de sus lectores habituales ignoran. Es un ejercicio de honradez poco habitual, una práctica de transparencia que algunos quizás calificarán de poco pudorosa espiritualmente, pero que yo considero muy honesta y audaz.
Su editora en lengua italiana, Milena Carrara, explica también su propio itinerario espiritual, el encuentro con Raimon Panikkar, a quien considera un verdadero maestro. Este libro leído en concordancia con las Obres completes que está editando Fragmenta tiene un especial interés, porque permite encontrar eslabones perdidos. Aparecen los grandes términos de la filosofía de Panikkar, pero expresados con una claridad y sencillez poco habituales, desprovista de neologismos y de referencias crípticas que muchos lectores no pueden descifrar. Da claves de comprensión de todo su itinerario y de su voluntad de tejer puentes entre Occidente y Oriente, entre cristianismo y budismo, superando, a la vez, cualquier dualismo, pero también toda tentación de sincretismo religioso y cultural. Encontramos todo: su intuición cosmoteándrica, su visión del tiempo y de la eternidad, su comprensión de Dios y del hombre, su defensa de la justicia social y del pacifismo, su ecosofía y las paradojas que siempre acompañan a su pensamiento.
Destaco algunos pensamientos para provocar ganas de leerlo. Escribe Panikkar:
"Quan t'adones que cada pas pot ser l'últim aleshores esdevens conscient que cada pas és definitiu. No sentim que sigui l'últim pas pel fet que el següent sigui més difícil o més perillós. El pas següent és pràcticament igual al precedent" (p. 20).
"Tot el que rebem ens és donat perquè al nostre torn ho puguem donar segons les nostres capacitats" (p. 77).
"El sentit de la vida és per a mi caminar; sobretot caminar, passejar per la joia de passejar" (p. 178).
Un libro a caballo entre el ensayo y el dietario, entre la memoria y la confesión, que no dejará a nadie indiferente, y nos muestra, una vez más, la vitalidad y la originalidad de un pensador como Raimon Panikkar.
