El optimismo es el nuevo punk: «Necesitamos la esperanza para vivir tanto como el oxígeno».
Mariana Mazzucato, Francesc Torralba, Michael Ignatieff, Cristina Monge, Nazareth Castellanos y Salman Rushdie coinciden en la necesidad del optimismo ante la imagen de un mundo en ruinas.
En el mito griego, Pandora recibe una vasija -no una caja, como acabaría popularizando la tradición occidental- con la prohibición expresa de abrirla. Lo que viene después seguro que les suena. La curiosidad le vence, y entonces escapan todos los males que habrían de acompañar desde ese momento a la humanidad: la enfermedad, la violencia, la vejez, el dolor, la muerte. Solo la esperanza permanece dentro. Durante siglos, escritores, filósofos e historiadores clásicos han discutido qué significa exactamente ese desenlace. ¿Quedó la esperanza encerrada para preservarla de los hombres, como el último bien que aún podía salvarse? ¿O fue retenida para impedirles acceder a ella, convirtiéndola en otro castigo más?
Enlace: www.elmundo.es