La saviesa
Biblioteca Francesc Torralba.
Como dice Aristóteles, el ignorante afirma mientras que el sabio duda y reflexiona. Para llegar a ser sabio, hay que aprender a interrogar razonablemente, a escuchar con atención, a responder serenamente y a callar cuando no se tiene nada que decir. El sabio sabe que ignora mucho, pero no sabe exactamente lo que ignora, porque si lo supiera, ya no sería un ser humano. Sabe que lo que conoce es muy poco en relación con lo que le queda por conocer. Por esto es, esencialmente, un ser humilde, dispuesto siempre a saber más, a preguntar, a cuestionar a los demás. Como dice Isaac Newton, lo que sabemos es la gota de agua; lo que ignoramos es el océano.
TE PUEDE INTERESAR
La ética como angustia. Kierkegaard y ArangurenEditorial Proteus, 2013
L’home en el drama Déu segons Hans Urs von BalthasarFacultat de teologia de Catalunya, 1997
Blanquerna, un projecte obert a nous horitzonsFundació Blanquerna, 2016
Implicacions religioses i de consciència en les qüestions bioètiques més rellevants en el debat actual a escala internacionalAfers religiosos Generalitat de Catalunya, 2022