La saviesa
Biblioteca Francesc Torralba.
Como dice Aristóteles, el ignorante afirma mientras que el sabio duda y reflexiona. Para llegar a ser sabio, hay que aprender a interrogar razonablemente, a escuchar con atención, a responder serenamente y a callar cuando no se tiene nada que decir. El sabio sabe que ignora mucho, pero no sabe exactamente lo que ignora, porque si lo supiera, ya no sería un ser humano. Sabe que lo que conoce es muy poco en relación con lo que le queda por conocer. Por esto es, esencialmente, un ser humilde, dispuesto siempre a saber más, a preguntar, a cuestionar a los demás. Como dice Isaac Newton, lo que sabemos es la gota de agua; lo que ignoramos es el océano.
TE PUEDE INTERESAR
El hermano del hijo pródigo. Del resentimiento a la reconciliaciónEdiciones El Gallo de Oro, 2021
Diccionario Bergoglio. Las palabras clave de un pontificadoEdiciones San Pablo, 2019
¿Qué es la dignidad humana? Ensayo sobre Peter Singer, Tristram Engelhardt y John HarrisHerder, 2005
Pasión por educarEdiciones Khaf, 2015